sábado, 16 de junio de 2012


PADRE NUESTRO....
Comparto este texto, muy interesante, que nos abre nuestra visión un poco más con respecto a la Biblia, debemos ir más alla de lo que vemos, Jesús de Nazaret dijo: " escudriñad las Escrituras por que a vosotros os parece........... y es muy cierto, nos parece y asi lo aprendemos y también lo enseñamos, qué pobres somos en el conocimiento de nuestro Padre.

La oración que Jesús nos enseñó está en la raíz de nuestra espiritualidad. Reflexionando sobre el texto original aparecen muchos posibles significados. La traducción que utilizamos comúnmente es sólo una de entre muchas posibilidades. En arameo, cada palabra puede evocar toda una familia de imágenes y matices. Nos damos cuenta de que el lenguaje es probablemente la clave para comprender la cultura; que el idioma refleja la manera en que la gente se relaciona con el mundo que la rodea. En cierto sentido, el lenguaje puede compararse a un cristal a través del cual vemos las cosas.
Cuando aprendemos un nuevo idioma, comenzamos a ver la realidad en forma nueva. El mismo Jesús vivió en una cultura muy diferente de la nuestra, y en cierta medida eso se ve en el lenguaje que hablaba: arameo, una lengua semita muy próxima tanto al árabe como al hebreo. A veces llamado también siríaco, el arameo todavía se habla actualmente En unos pocos lugares aislados de Irak y Siria, aunque gradualmente va desapareciendo. También se emplea como lenguaje litúrgico en varias Iglesias Ortodoxas y católicas de rito oriental. En cierto sentido, al adentrarnos en la lengua aramea vemos a través del lente que Jesús mismo usaba para percibir la realidad. Como lengua de gente que trabajaba el campo, utiliza imágenes cercanas a la tierra y a todas las cosas que crecen. Es también un idioma que admite múltiples posibilidades simultáneas. Por estas razones, algunos han observado que es mucho más cercano a las Lenguas aborígenes que a las de las culturas occidentales modernas. De hecho, pensar que Jesús era una persona nativa de Medio Oriente puede ayudarnos a entenderlo mejor. Desgraciadamente, la mayoría de nosotros (me incluyo) no habla arameo; probablemente nunca lo oímos siquiera. Unas pocas palabras aparecen en nuestras traducciones del Nuevo Testamento: por ejemplo talitá kum en Mc 5,41 y maranata en 1ª Cor 16,22. Lo más importante, sin embargo, es que las iglesias orientales han preservado textos arameos con palabras de Jesús. Aunque los doctores en Sagrada Escritura sostienen generalmente que el NT fue escrito primeramente en griego, hay buenas razones para creer que el texto arameo conocido como el Peshitta podría reflejar más exactamente las palabras que hablaba el mismo Jesús. Esto es especialmente cierto en el caso de la oración que llamamos el Padrenuestro, la cual sin duda fue rezada regularmente por los cristianos de habla aramea y preservada cuidadosamente en la tradición oral hasta el tiempo en que apareció el texto escrito. La oración que Jesús nos enseñó está en la raíz de nuestra espiritualidad. Reflexionando sobre el texto arameo, aparecen muchos posibles significados. La traducción común que utilizamos es limitada, simplemente porque es sólo una de entre muchas posibilidades. En arameo, cada palabra puede evocar una familia completa de imágenes y matices. Las siguientes reflexiones sobre cada frase de la oración aramea nos abre nuevas dimensiones de su significado.

:: Abwoon (Abbá) d'bwashmaya
Padre nuestro que estás en el cielo Oh Fuente del Fulgor, danzando en y alrededor de todo lo que es Oh Aliento Creador, que fluyes a través de toda forma Las primeras palabras de la oración de Jesús toman la imagen de la creación, del dar nacimiento al universo. Abbá de hecho puede traducirse como Padre, pero igualmente puede ser interpretado como Creador (tanto en sentido físico como espiritual). A otro nivel, presenta la imagen del aliento divino (o espíritu) fluyendo de la unidad, creando toda la diversidad de formas. D'bwashmaya conjura las imágenes de la luz, el sonido y las ondas expandiéndose e impregnándolo todo. En esencia, entonces, el Cielo es concebido no tanto como un lugar sino como una dimensión de la realidad que está presente en todas partes. Algunas interpretaciones posibles de la frase completa podrían ser: "Oh Fuente del Fulgor, danzando en y alrededor de todo lo que es", y "Oh Aliento Creador, que fluyes a través de toda forma". De nuevo, éstos son solamente ejemplos de las muchas posibilidades que existen simultáneamente en el texto original (incluyendo la traducción que rezamos normalmente). Aún así, ellas nos desafían a estar abiertos a nuevas maneras de concebir a Dios y al Cielo.
:: Nethqadash shemakh
santificado sea tu Nombre ablanda la base de nuestro ser, y santifica un espacio para implantar tu Presencia libéranos de toda limitación, para que la corriente de tu Vida pueda moverse en nosotros sin estorbos Nos presenta la imagen de alguien inclinándose para despejar un espacio donde lo sagrado pueda habitar. Shemakh proviene de la misma raíz que la palabra aramea para Cielo; significa tanto el nombre como la manifestación concreta de la energía creadora. La frase entera podría ser: "Ablanda la base de nuestro ser, y santifica un espacio para implantar tu Presencia", o "Libéranos de toda limitación, para que la corriente de tu Vida pueda moverse en nosotros sin estorbos". Aquí somos invitados a dejar todo lo que impide a Dios entrar en nuestra vida, a barrer y limpiar la morada de nuestro corazón. En esta imagen resuena fuertemente el desalojo simbólico del Templo que hace Jesús. ¿En qué medida tenemos un mercado en nuestro interior? ¿Qué ocupa el espacio donde Dios desea habitar dentro nuestro?

:: Teytey malkuthakh
que venga tu Reino llénanos con tu creatividad, para que podamos ser fortalecidos para compartir el fruto de tu visión en nuestras profundidades, esparce tu semilla con su poder reverdecedor, para que podamos ser parteras de tu Reino. Hacer lugar a lo sagrado nos prepara para el paso siguiente: malkuthakh es una palabra muy rica, central al mensaje de Jesús. Aunque normalmente se traduce como Reino, sus raíces son realmente femeninas. Conlleva la idea de principios guía, de aquello que nos fortalece para avanzar enfrentando toda dificultad, y de un potencial creativo listo para hacerse realidad. Para mí evoca la imagen de la frágil hoja de pasto que lentamente separa el más duro concreto. Teytey implica una cierta urgencia en la venida, o una visión esperando ser cumplida. La imagen es la de una cámara nupcial, un lugar de nuevos comienzos. La frase podría ser interpretada, entonces, como "Llénanos con tu creatividad, para que podamos ser fortalecidos para compartir el fruto de tu visión", o "En nuestras profundidades, esparce tu semilla con su poder reverdecedor, para que podamos ser parteras de tu Reino". Esta parte de la oración nos llama a caminar por la vida con una dignidad de reyes, listos para enfrentar las dificultades con creatividad y esperanza.

:: Nehwey tzevyanach aykanna d'bwashmaya aph b'arha
Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo Que cada una de nuestras acciones dé fruto de acuerdo con tu deseo moviéndonos al latido de tu propósito, haznos la encarnación de tu compasión Puede considerarse el corazón de la oración de Jesús. La voluntad mencionada connota un profundo deseo, causante de que todo el propio ser se mueva hacia una meta con la certeza de que el esfuerzo dará fruto. Arha (tierra) lleva un fuerte sentimiento de solidez y soporte; es algo totalmente materializado. Aquí, pues, oramos para que la sensación de que "yo puedo" expresada en la línea anterior se ponga completamente en acción. La frase entera podría ser: "Que cada una de nuestras acciones dé fruto de acuerdo con tu deseo", o "moviéndonos al latido de tu propósito, haznos la encarnación de tu compasión". En esencia, oramos para que todo lo que hagamos sea un acto de cocreación con Dios.

:: Hawvlan lachma d'sunqanan yaomana.
Danos hoy nuestro pan de cada día Dótanos con la sabiduría para producir y compartir lo que cada uno necesita para crecer y florecer Con pasión y alma, déjanos generar desde dentro aquello que se necesita para sostener la vida en este día No solamente pide el pan en sentido material, sino también pide todo lo que necesitamos para crecer verdaderamente. En arameo, la palabra lachma (pan) se relaciona directamente con la palabra hochma (sabiduría). Pedimos que sea dado, pero también que sea traído afuera de lo más profundo de nuestro propio ser. En suma, oramos: "Dótanos con la sabiduría para producir y compartir lo que cada uno necesita para crecer y florecer", o "Con pasión y alma, déjanos generar desde dentro aquello que se necesita para sostener la vida en este día".
:: Washboqlan khaubayn aykana daph khnan shbwoqan l'khayyabayn.
Y perdónanos nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden Desata los enredados hilos del destino que nos atan, así como nosotros liberamos a otros del enredo de errores pasados Vacíanos de esperanzas y deseos frustrados, así como restauramos en los demás una visión renovada Incluye la idea de desatar los nudos de errores pasados. Perdonar es volver las cosas a su estado de libertad original. Esto es algo bien descrito en el Antiguo Testamento, en términos del año de jubileo cuando todo era devuelto a sus dueños originales. En esta línea somos llamados a dejar ir todo lo que nos retiene de cumplir el deseo de Dios: nuestras fallas, nuestra desesperación, nuestras frustraciones. Una buena traducción podría ser: "Desata los enredados hilos del destino que nos atan, así como nosotros liberamos a otros del enredo de errores pasados", o "Vacíanos de esperanzas y deseos frustrados, así como restauramos en los demás una visión renovada". Ciertamente esta parte de la oración también nos llama a perdonar las deudas en sentido económico. Como misionero, sin embargo, me gusta especialmente la idea de dejar ir las frustraciones y recuperar la visión. En un mundo donde los cambios a veces parecen imposibles, somos desafiados a renovar constantemente nuestra esperanza y a animar a aquellos que han caído en la desesperación.
:: Wela tahlan l'nesyuna. Ela patzan min bisha.
y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal No nos dejes ser cautivos de la incertidumbre, ni quedar pegados a persecuciones estériles No nos dejes ser seducidos por aquello que nos apartaría de nuestro verdadero propósito, mas ilumina las oportunidades del momento presente Con estas palabras rezamos que no nos dejemos distraer del verdadero propósito de nuestra vida por aquello que es esencialmente trivial; pedimos que no seamos seducidos por la superficialidad y el materialismo. En arameo, bisha (mal) se concibe en términos de una acción que es inmadura, de un fruto ya sea prematuro o corrompido. Esto nos llama a ser sensibles al momento presente, a realizar la acción correcta en el momento apropiado. Por eso oramos: "No nos dejes ser cautivos de la incertidumbre, ni quedar pegados a persecuciones estériles", o "No nos dejes ser seducidos por aquello que nos apartaría de nuestro verdadero propósito, mas ilumina las oportunidades del momento presente".
:: Metol dilakhie malkutha wahayla wateshbukhta l'ahlam almin.
Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria ahora y por siempre, amén Porque Tú eres la base de la visión fecunda, la fuerza que hace nacer, y la plenitud, donde todo es reunido y hecho pleno nuevamente Esta línea final recapitula la oración completa. La palabra haila (poder) es la energía que da y mantiene toda vida. wateshbukhta (gloria) evoca la imagen de las cosas devueltas a un estado de armonía y equilibrio. La frase podría traducirse como: "Porque Tú eres la base de la visión fecunda, la fuerza que hace nacer, y la plenitud, donde todo es reunido y hecho pleno nuevamente".
:: Conclusión
Meditar la versión aramea de la oración de Jesús puede ser muy desafiante, precisamente porque nos llama a reexaminar y repensar nuestra espiritualidad. Las imágenes evocadas nos llaman a una vida de oración muy concreta.
También nos tocan a un nivel profundo, estimulándonos a vivir más simplemente, más auténticamente, y más justamente. Sin embargo la oración también reconoce que la conversión es un proceso continuo, algo a lo que debe uno dedicarse diariamente.


sábado, 18 de febrero de 2012

HAMBRE DE DIOS

HAMBRE DE TI
El hambre es la sensación que indica la necesidad de alimento o gana y necesidad de comer. También puede ser escasez de alimentos básicos, que causa carestía y miseria generalizada o apetito o deseo ardiente de algo.

He aquí vienen días, dijo el Señor DIOS, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra del SEÑOR. Amos 8: 11.

Alguno de nosotros ha experimentado verdadera hambre?.  Y no me refiero a los deseos de comer que  frecuentemente sentimos entre comidas o de un día para otro; hablo de esa sensación que debilita, que consume. Miles de personas en su mayoría niños mueren diariamente por este azote y a través de la historia ni se diga.

En la Biblia encontramos varias referencias sobre la necesidad de sentir hambre, pero no de pan sino hambre por la Palabra de Dios; una de las bienaventuranzas nos habla de este tema. Creo que nosotros en algún momento hemos sentido esta necesidad de saciarnos en Dios, pero al igual que en nuestra vida física todo se nos vuelve costumbre, aun el comer; permítame preguntarle si tomar los alimentos es un especial para usted, saborea, degusta, disfruta; o solo come? Se volvió un hábito; en nuestro caminar espiritual realizamos nuestras prácticas devocionales como una rutina, ya las aprendimos, nos volvimos “profesionales”, nos graduamos y pensamos que ya sabemos todo acerca de Dios.
La verdad es que solo Dios conoce nuestros corazones y a cada uno nos juzga de acuerdo a su justicia y misericordia, pero yo le invito a ser honesto y pensar qué tipo de hambre está sintiendo, quizá es su hambre, su necesidad, y de la misma manera la sacia a su manera; pero la verdadera hambre por Dios y su Palabra solo la puede poner el mismo Dios a través de su Espíritu en cada uno.
Dios no quiere que nos contentemos con las migajas que caen de la mesa, El quiere comer con nosotros en Su mesa, desea, lo anhela, que seamos sus convidados, fieles cada día, no con rituales y hábitos de muchos años,  conceptos copiados de otros y nada originales, nuestra hambre solo son deseos de comer pero nada más, la verdadera hambre es la que Dios mismo pone en nuestro ser, recordemos lo que dice por boca del profeta Jeremías:
“Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.
Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.” Jer. 7: 22-23 ss.
Recordemos que el Señor solo quiere de nosotros, lo único que nos pertenece, nuestro corazón, nuestra voluntad. Pidámosle que ponga en nosotros hambre de su Palabra, que el Espíritu Santo nos visite y tenga misericordia, dejemos nuestra suficiencia y reconozcamos que no le conocemos como es debido, saboreemos su alimento, deseemos como niños recién nacidos, su leche y mamemos de sus pechos para poder ser consolados; entonces, estemos dispuestos a darlo TODO, por un momento con El.
Solo deseo y es mi oración que no cerremos nuestros oídos y respondamos al llamado de Dios.

Bienaventurados los que tienen hambre, porque ellos serán saciados.  
http://www.youtube.com/watch?v=nbR6XvA-tmg
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